No hay que cazar dividendos, es mejor solo pescarlos

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La mayoría de los inversores, especialmente los pequeños inversores que poblamos el ciberespacio, adoramos los dividendos. Los dividendos son la parte de los beneficios que la empresa reparte directamente a sus accionistas. Muchos han o hemos entrado en el mundo de la inversión a través de ellos, y los hemos usado como ejemplo para explicar a un amigo porque intentamos invertir y no dejar el dinero en cuenta y pensamos que él debería de hacer lo mismo. Los amamos, son una renta periódica (pero no fija, y por eso las acciones son la renta variable), son la base de la independencia financiera, un pago que nos da la empresa de la que somos en parte dueños…

Na, no te lies.

Es cierto que no se puede decir que invertir en acciones que paguen dividendos sea una mala estrategia. Es la principal manera que tienen las empresas de repartir entre sus accionistas sus beneficios, pero eso no significa que sea la única o la mejor estrategia para invertir en bolsa.

 

Dividendos en España

España es uno de los países desarrollados en los que más alta es la rentabilidad por dividendo, que es el resultado de dividir el valor o cotización de una acción entre el dividendo anual que paga esa acción. En la bolsa española es fácil encontrar grandes empresas con alta rentabilidad por dividendo que en mi opinión pueden ser una buena opción de inversión si están baratas o cotizan a múltiplos bajos. Esto ocurre principalmente porque las empresas españolas tienden a repartir más parte de sus beneficios o pay-out en forma de dividendos que las de otros países europeos.

En los últimos años, la rentabilidad por dividendo media del Ibex-35 ha estado en el entorno del 4%. Las empresas que mayor rentabilidad por dividendo estable han tenido en los últimos años, dejando fuera a los bancos, han sido Enagas, Endesa, Técnicas Reunidas, Mapfre, Repsol, Iberdrola…

Un banco Santander o una Telefónica actual pueden ser buenas alternativas en las que invertir cuando su ratio precio-beneficios se acerca a 10 y su rentabilidad por dividendo supera el 5%, pero cuando cotizan a valoraciones caras (PERes o la relación precio-beneficios de 20 o más) en mi opinión se las pueden quedar otros, por mucho que sus rentabilidades brutas por dividendo del 3% superen a lo que dan los depósitos. Hablamos en muchos de estos casos de empresas con baja rentabilidad por capital, negocios regularcillos y que dependen de que muchos inversores quieran tener sus acciones en cartera por lo que su política de dividendos es una de sus banderas como empresa.

Es verdad que los estudios que existen acerca del tema señalan que la inversión en empresas de altos dividendos ha tenido en general mejores resultados que el mercado en su conjunto. Lo que hay que entender es que una empresa no es buena en sí o no es buena inversión porque reparta dividendos,  si no que la mayoría de las empresas que pagan buenos dividendos cumplen características value y de buena salud de sus cash flow, y al ser buenas pueden pagar dividendos.

 

Value supera a dividendos

Pagar dividendos equivaldría así a un tipo de factor investing o inversión por factores de corte value, como son ratios bajos de precio-beneficios, precio-valor en libros o precio-ventas. En este gráfico podemos ver en el índice Russel americano de 1995 a 2016 que aunque la inversión en acciones de mayor rentabilidad por dividendo supera al índice, las acciones value o más baratas superan a estas acciones de dividendo.

El 20% de acciones de más dividendo del índice Russel 2000 supera a este índice, pero lo hace peor que las estrategias Value

En España hoy día y simplificando mucho podemos mantener en la cabeza la idea que las acciones value y baratas van a coincidir en muchos aspectos con las de mayor rentabilidad por dividendo. Pero esto ya no vale para la bolsa más grande del mundo, la americana, en la que las acciones con mayor rentabilidad por dividendo están más caras que la media del mercado en casi cualquier ratio que se las compare.

Hay que tener un cuidado especial en no caer en ese grupo de empresas que podríamos llamar “dividend trap” o trampas del dividendo: son aquellas que tienen la rentabilidad por dividendo más alta y que tienen riesgo de tener un pay-out (parte de sus beneficios que pagan en el dividendo) muy alta, por encima de dos tercios, y/o un alto endeudamiento. Por ejemplo, Telefónica antes de tener que bajar el dividendo que pagaba en 2016.

 

La fiscalidad

Hay que saber que a lo largo de la historia los impuestos que se han pagado al cobrar dividendos ha variado muchísimo. En EEUU se paga en la actualidad un 15%, pero en otras épocas se han llegado a sumar a las rentas del trabajo que podían pagar hasta un 90 % de impuestos.

En la actualidad, en España se pagan como impuesto sobre el ahorro, y se paga entre un 19 y un 23% de impuestos por dividendo. Hasta hace pocos años, los primeros 1500 euros que uno cobraba en dividendos no pagaba impuestos, ya no. Así, un inversor debe saber que va a cobrar 4/5 de lo que le paga su empresa y que el 20% que falta se lo lleva Hacienda. Pagar dividendos obliga a los inversores de esa empresa a cobrarlos, si no se pagan el inversor en esa empresa que quiera algo de dinero siempre puede vender una parte de sus acciones.

¿Sabéis cuantos dividendos ha pagado Warren Buffett a través de su empresa Berkshire Hathaway? Solo uno, hace 60 años: en 1967 pagó un dividendo de 0’1$ por acción sobre lo que Buffett ha dicho alguna vez: “debía de estar en el baño cuando se tomó la decisión”.

Buffett no paga dividendos porque repartir dividendos es una manera de destruir valor para el accionista si existe alguna otra manera mejor de usar ese capital, como recomprar acciones de la propia empresa, reducir deuda y sus costes asociados o adquirir un negocio que aumente el cash flow (esta última es la que suele hacer este señor tan majo).

 

El mito de las acciones con incrementos de dividendos

Una de las estrategias principales para invertir en dividendos es hacerlo en acciones con incremento de sus dividendos. En el mundo online es famoso el caso por ejemplo del dueño de la página web dividendmantra.com, que tras invertir solo unos pocos años en acciones americanas con estas características, ha alcanzado la independencia financiera.

Na. No te lo creas a pies juntillas. Si crees en los dividendos es mucho más útil que apuestes por las acciones con alta rentabilidad por dividendo que por las que tienen un alto crecimiento de éstos. En general, el deseo y la presión de los inversores para que estas acciones sigan aumentando sus dividendos a una tasa elevada suele ser poco realista, al menos en la mayoría de las acciones.

  • De 1930 a 2011, en Estados Unidos:
    • el mercado tuvo una rentabilidad anual del 10’2%
    • el 10% de acciones con mayor crecimiento del dividendo un 8’1%
    • el 10% de acciones con mayor rentabilidad por dividendo un 11’6%
  • De 1990 a 2011, a nivel mundial:
    • el mercado tuvo una rentabilidad anual del 6’9%
    • el 10% de acciones con mayor crecimiento del dividendo un 10%
    • el 10% de acciones con mayor rentabilidad por dividendo un 14’8%

 

Otros mitos sobre la inversión en acciones con dividendo

  • Los dividendos suponen una parte importante de la rentabilidad de la bolsa. Por ejemplo, el Ibex Total Return (el índice Ibex con reinversión de dividendos) está en 27000 puntos mientras que el Ibex está en 10000, o la rentabilidad histórica del S&P 500 se explica en más de un 40% por el pago de dividendos.
    • Estos datos solo indican que pagar dividendos es una de las maneras que tienen las empresas para recompensar a sus accionistas, no que sea la única.
  • Mientras que una empresa pueda seguir pagando buenos dividendos es una señal de que todo va bien.
    • Que es lo mismo que decir que mientras una empresa va bien, va bien.
  • Invertir en acciones que pagan dividendo nos da una sensación de poder saber predecir que tal van nuestras empresas al estar recibiendo una parte de su flujo de caja.
    • Es igual de predecible saber si una empresa lo va a hacer bien o no el año que viene pague o no dividendos.
  • Hay grandes empresas que llevan pagando dividendos durante décadas, lo que nos da tranquilidad para invertir en ellas.
    • La información que tenemos entonces sobre esas empresas es que llevan décadas pagando dividendos, y no que vayan a estar décadas pagándolos. Así pasó con empresas como Kodak o General Motors.
  • Si una empresa paga dividendos, es prueba de su salud financiera y que tiene este dinero en el banco para repartir.
    • Desgraciadamente, los directivos de algunas empresas llegan a endeudarse para poder pagar dividendos, lo que financieramente no tiene ningún sentido. El conjunto de las empresas del S&P500 ha declarado beneficios menores que la suma de dividendos pagados y recompras de acciones realizadas en 2015 y 2016, lo que solo se explica si están aumentando su endeudamiento.
  • Los dividendos son el sustituto actual de los bonos para los que necesiten una renta.
    • Pueden serlo en parte, pero no se puede obviar que entonces tenemos más riesgo en nuestras carteras. Los fondos y ETFs principales de acciones de dividendo en EEUU llegaron a caer un 60% entre 2007 y 2009.
  • Los dividendos son una buena estrategia porque tributan para Hacienda en las rentas del ahorro, entre un 19 y un 23%, en general a tipos menores que los que paga la clase media y alta.
    • Y lo mismo sucede con las ganancias de capital por venta de acciones o fondos de inversión, pero de éstos solo pagas ese % sobre tu ganancia.

 

Remuneración al accionista: mejor que la rentabilidad por dividendo

La llamada remuneración o rentabilidad al accionista o shareholder yield es la suma del dinero que la empresa destina a pagar dividendos y a recomprar acciones. Supone una manera más completa de poder ver lo bien que tratan las empresas a sus accionistas que solo mirando los dividendos que pagan, y me encantaría encontrar estudios sobre el tema de la bolsa española de los últimos años. Aunque no puede cuantificarse igual de fácil o de manera directamente proporcional, también cuando una empresa va reduciendo su deuda está haciendo algo bueno para sus accionistas.

La recompra de acciones es una manera efectiva que tienen los gestores de las empresas para devolver beneficios a sus accionistas sin tener que pagar impuestos. Ese beneficio no se cobra en nuestra cuenta si no que debe apreciarse en un aumento del valor de las acciones, lo que significa que está ahí para que lo obtengas cuando vendas parte o todas esas acciones. La versión mala de la recompra de acciones es hacer lo contrario: la emisión de nuevas acciones, por la que hay más acciones entre las que dividir el dinero que gana la empresa.

 

Cómo invertir en shareholder yield o remuneración al accionista y no solo en dividendos

UBS tiene el UBS ETF (LU) Factor MSCI EMU Total Shareholder Yield UCITS ETF (EUR) A-dis que replica al índice MSCI de shareholder yield de países de la zona euro, aunque tiene la particularidad de que paga dividendo jaja. Su comisión es de solo el 0’28%

El ETF PowerShares Buyback Achievers Portfolio (PKW) de acciones americanas selecciona empresas que estén comprando sus propias acciones y que claro por ese motivo van a tener una rentabilidad por dividendo más baja que el mercado. Sus gastos son del 0’63%. También tiene su versión global también en dólares en el PowerShares Global Buyback Achievers ETF.
Por curiosidad y por si acaso no os liéis con Shareholder Value Beteiligungen AG que es una empresa alemana que se dedica a invertir en empresas que considera infravaloradas en situaciones especiales.

Cambria tiene tres ETFs que forma con acciones en función de la suma de dividendos, recompra de acciones y disminución de la deuda. Para mi la mejor opción para invertir en shareholder yield y no obsesionarnos con los dividendos:

Casi todos estos ETFs se pueden contratar a través de Degiro.

 

Conclusiones

El problema principal de los dividendos es que solo una parte de los inversores reinvierten los dividendos cobrados aprovechándose así del interés compuesto. Es un dinero que nos llega de manera automática a una cuenta y es tentador transferirlo a otra para gastarlo o incluso dejarlo solo en esa cuenta, en lugar de reinvertirlo directamente que es lo que deberíamos hacer. Pero mejor aún sería si fuera la empresa de la que somos accionistas la que reinvirtiera esos dividendos, o bien en si misma a través de nuevos proyectos o adquisiciones o como recompra para destrucción de acciones disminuyendo el número de éstas.

Resumiendo mucho y homenajeando a una de las mejores web de nuestra temática en español, más que cazar dividendos, hay que pescarlos. Cazar es una actividad peligrosa dirigida a un objetivo concreto, cazar es un fin en sí mismo. Es mejor pescar dividendos, que los que no lleguen sean bienvenidos y bien manejados o reinvertidos, pero no deben ser la única motivación para invertir. A pescar se va también con un libro, con una cerveza… Es más completo, como la remuneración al accionista.

A las valoraciones actuales puede tener sentido invertir en acciones españolas con buenos y estables dividendos, pero ni se os ocurra hacerlo en americanas que coticen a PERes por encima de 25.

¿Qué opináis?

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2 Comments

  1. Me encanta el artículo,yo compro las más grandes españolas y reivierto los dividendos.
    Pero cuando empezar a gastarlo.
    Saludos.

    • Jaja Jose, no sé si lo de cuando es un lamento o una pregunta.
      Mi sugerencia es lo mismo que dices que haces, a menos que lo necesites, no lo gastes: reinviértelos.
      Y si tienes un % demasiado algo de alguna de esas grandes reinviértelo en otras diferentes.
      Saludos!

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