Nota (octubre de 2026): esta entrada resume «2035: An Allocator Looks Back Over the Last 10 Years», una carta satírica y ficticia de Cliff Asness, de AQR, publicada el 2 de enero de 2025. Está escrita como si miráramos atrás desde el año 2035: todo lo que «ocurre» entre 2025 y 2035 es imaginado, y sirve para explicar errores muy reales de los inversores. Puedes leer la carta original (en inglés) en la web de AQR: 2035: An Allocator Looks Back Over the Last 10 Years.
De qué va la carta
Un inversor institucional ficticio mira atrás desde 2035 y repasa, con humor y autocrítica, una década decepcionante. La gracia, y la lección, es que cada error que confiesa es uno que los inversores cometen de verdad:
- Acciones de EE. UU.: comprar con valoraciones muy altas (la carta parte de un CAPE en los altos 30 en 2025) pasa factura aunque los beneficios crezcan: la rentabilidad de una década depende mucho del precio al que empiezas.
- Bonos: con inflación persistente, los bonos rinden menos de lo esperado en términos reales, aunque no sean un desastre.
- Acciones internacionales: la diversificación fuera de EE. UU. «funciona» justo cuando casi todo el mundo la había abandonado.
- Capital privado: unas acciones apalancadas siguen siendo acciones aunque solo se valoren de vez en cuando; la ilusión de estabilidad dura hasta que hay que marcar a mercado.
- Criptomonedas: el fondo ficticio compra bitcoin a 100.000 dólares por miedo a quedarse fuera, dobla la apuesta a 250.000 y años después cotiza a 10.000. Es la sátira del ciclo de la euforia.
- Gestión activa: en conjunto y tras comisiones y costes, la gestión activa queda por debajo de los índices (la «ley de Sharpe»).
- Seguimiento de tendencias: el fondo abandona la estrategia justo antes de necesitarla, el clásico error de vender en el peor momento.
Y el final es la guinda: «aprendida» la lección, el inversor ficticio promete que esta vez sí lo hará bien, cambiando de golpe toda la cartera otra vez. Asness se ríe de cómo los inversores deciden mirando siempre por el retrovisor.
Qué quedarse
- El precio al que compras importa: las valoraciones altas reducen la rentabilidad futura que cabe esperar.
- Diversificar de verdad, por regiones y por tipos de activo, resulta incómodo hasta que funciona.
- La gestión activa, en conjunto y tras costes, no bate al índice.
- No rehagas tu cartera en caliente por lo que acaba de pasar.